lunes, 14 de marzo de 2016

Alemania hoy



         Puede decirse sin ambages que  Alemania hoy es un gigante económico y un enano político. Esta situación viene durando desde 1945. Desde mi perspectiva Alemania carece de soberanía nacional plena, sigue estando vigilada al albergar tropas de los EE.UU. en su suelo y no simplemente una base con una división solamente, meramente.

         Alemania siempre estuvo desunida hasta 1871. Alemania se convirtió en el Estado de la Tierra con el mejor ejército, en la segunda potencia industrial mundial en 1900 tras los EE.UU. La prudencia de Bismarck y su autocontención evitaron la guerra, pero a partir de 1890 el aventurerismo imperialista alemán consiguió aislar a Alemania y suscitar la desconfianza en las otras potencias europeas. Alemania se esforzó en lograr un lugar bajo el sol primero en Africa y Asia y luego en Europa como sustitutivo de un imperio colonial. Las dos guerras mundiales acabaron con las pretensiones imperialistas alemanas convirtiendo a Alemania en una república mercantil. Una república mercantil pacifista y sin soberanía plena, sometida a la OTAN y a los EE.UU. Encima, la división de Alemania en dos Estados alemanes duró hasta 1990. El 12 de septiembre de 1990 se firmó el Tratado de liquidación final por el que se restablecía oficialmente la soberanía de ambos Estados alemanes.

         Las fuerzas militares de ocupación de los EE.UU. fueron convertidas en fuerzas de la OTAN y reducidas sensiblemente. La base aérea de Rammstein es la mayor base militar aérea estadounidense fuera de los EE.UU. Gravenwöhr es el mayor centro de adiestramiento militar de los EE.UU. en Europa. Vamos, que los EE.UU. conservan aún en Alemania 72.000 hombres. Hoy las tropas extranjeras en suelo alemán sólo están bajo la bandera de la OTAN. En Stuttgart está el mando general de las fuerzas de los EE.UU. en Europa. En Alemania aún permanecen 150 armas atómicas.

         Por lo demás, Alemania recibió de las potencias ocupantes una carta constitucional, la Ley Fundamental de Bonn, el Régimen de Partidos, sistema compartido en lo fundamental por Italia y por España paradójicamente en 1978. Es en lo esencial el régimen político alemán una democracia a la defensiva, con numerosas cautelas políticas como la prohibición del KPD y del NSDAP. La Oficina de Defensa de la Constitución declara fuera de la ley todos los años a unos cuantos partidos políticos. Aquí se ve el cinismo de la socialdemocracia: estar en contra de la pena de muerte pero matar en la prisión de alta seguridad de Stannheim a la banda Baader Meinhof o elaborar la ley de radicales que prohíbe ser funcionario a quien profese doctrinas políticas contrarias a la constitución que se aplicó en 1990 con la anexión de la RDA: profesores, funcionarios comunistas fueron despedidos sin contemplaciones.

         Alemania es la cuna del revisionismo socialdemócrata y la gran obra de Alemania es el Holocausto, lo terrible del Holocausto es que es un genocidio ejecutado en y por un país culto, socialmente avanzado, por el Estado del Bienestar alemán. Alemania, ya, como bien dijo Thomas Mann, que se nacionalizó norteamericano, no puede decir gran cosa sobre los asuntos mundiales y que atañen al destino de la humanidad. Curiosamente, el tema ha quedado superado, mientras que una obra propia de un imperialismo generador católico como fue la obra de España, es denostada continuamente desde el siglo XVI. No hay pues leyenda negra antialemana como sí en cambio hay una leyenda negra antiespañola que sigue operando aún a día de hoy.

         La Unión Europea, la Idea de Europa es una invención alemana eminentemente, igual que la ideología del Estado de derecho. Los nacionalsocialistas alemanes fueron unos entusiastas de la Idea de Europa y la idea del eje franco-alemán surge en 1940 con la ocupación de Francia, no se olvide esto, por favor. La Unión Europea fue fomentada por los EE.UU. como eficaz valladar anticomunista frente a la URSS. Alemania fue la gran beneficiada por tal política.

         Ahora la Unión Europea se tambalea por la política de acogida masiva de refugiados mahométicos. En el 2015 Alemania ha acogido a 1.100.000 refugiados y eso no deja de tener sus consecuencias políticas. Alternative für Deutschland ha surgido como un partido conservador nacionalista antiinmigración y anti Unión Europea. Alemania sigue con sus políticas suicidas a la defensiva para que no digan que sigue siendo un país dominado por el NSDAP, un país en el que el lenguaje políticamente correcto deja paso al vegetarianismo, animalismo, ecologismo, etc, secreciones ideológicas nazis. En suma, Alemania, república eminentemente mercantil no constituye por ahora ningún peligro militar por el momento para sus vecinos.

 

 

Felipe Giménez Pérez Pioz, 14 de marzo de 2016.

viernes, 11 de marzo de 2016

Introducción al materialismo filosófico 2.

El principal descubrimiento de Bueno si es que mediante tal término ha de ser designado es tal vez la distinción y delimitación en el seno mismo de la ontología, entre ontología general y ontología especial. Gustavo Bueno lo que hace en tal respecto no es sino retomar una vieja distinción escolástica, en concreto, de la filosofía de Christian Wolff (1679-1754), quien distinguía entre Metaphysica u Ontologia generalis y Metaphysica u Ontologia specialis, comprendiendo la primera el ens commune o ser en general y la segunda la psychologia rationalis, la cosmología rationalis y la theologia rationalis. Tal esquema metafísico fue el que estudió Kant y el que trituró Kant como modelo de la metafísica dogmática clásica. En la Dialéctica Trascendental de la razón pura en su obra "Crítica de la Razón Pura", Kant demolió la metafísica tradicional.
La distribución y/o distinción trimembre de la ontología especial tiene una importancia radical en lo que a la superación del dualismo hegeliano y marxista entre espíritu y naturaleza respecta.
La ontología especial se ocupa de la materia ontológico especial (Mi). Bueno rehúye constituir un sistema de filosofía dogmático y metafísico al margen de la ciencia. En tal caso hay que entender que el concepto de materia ontológico general no podrá ser un concepto genérico abstracto distributivo expresado homogéneamente en sus géneros subalternos. La función de M es esencialmente crítica. La materia ontológico general es un concepto negativo,  regresivo al que arriba la razón crítica filosófica trascendental. La función crítica ejercida por M nos prohíbe caer en la metafísica. Es un concepto definido positivamente como pluralidad radical de partes extra partes, infinitud radical y codeterminación de las partes de la materia por las partes de la materia. De este concepto se progresa hacia los tres géneros de materialidad del mundo Mi, M1, M2, M3. La materia ontológico general M se obtiene regresivamente por análisis recurrente de las configuraciones fenoménicas mundanas, las cuales suministran el material del que se nutre la crítica filosófica.
Pero es que además M no es nada diferente del proceso histórico praxeológico de su constitución en la conciencia filosófica mundana y de la inconmensurabilidad dialéctica de sus partes. La conciencia filosófica, el proceso por el cual un sujeto o muchos sujetos piensan la materia ontológica general es el Ego trascendental, E, que en el fondo, no es nada diferente de M. Así M=E. M se piensa a sí misma a través del ejercicio de la filosofía por parte de algunos hombres.
E es la materia M en cuanto sujeto de sí misma, que se toma como proceso de su propia autorreflexión. M es la materia como objeto y E, como sujeto. La materia es a la vez conciencia filosófica y las condiciones materiales que hacen posible el filosofar sobre la materia y el objeto mismo de ese análisis regresivo, esto es, la materia en cuanto objeto del filosofar de la conciencia filosófica.
Además, la materia M no es igual al mundo Mi. El mundo está incluido en la materia ontológico general, pero no ocurre en cambio a la inversa, ocurre que la materia ontológico general no está incluida en el mundo, lo rebasa negativo-críticamente. La idea de materia M desempeña en Gustavo Bueno el mismo papel que en Kant desempeñaba el noúmeno. Es una idea regulativa crítica que nos impide caer en el cosmismo, en la metafísica. Es la metafísica, el idealismo, la contrafigura del materialismo. La metafísica es monista, es la hipostatización de la idea de unidad y la afirmación del orden, del cosmos, de la finitud del universo y de la idea de espíritu. El monismo es idealismo, es metafísica. El materialismo es crítico, filosófico, no metafísico. El espiritualismo por lo demás es la hipostatización del estado gaseoso de los cuerpos materiales. Aquí también se rechaza el materialismo vulgar corporeísta.
La función de la ontología materialista general es esencialmente crítica, negativa, regulativa, impidiendo así la recaída de la conciencia filosófica en el idealismo y en el nihilismo o escepticismo y la metafísica o idealismo.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Apuntes sobre mi y Gustavo Bueno.

Gustavo Bueno es el mayor filósofo en lengua española de toda la historia de la filosofía española en español. Es el mayor filósofo español de toda la historia de la filosofía española. Dejemos todo esto claro de entrada.
Conocí su obra en 1979 curioseando como siempre por aquel entonces ya hacía en la librería Fuentetaja que estaba cerca de la Gran Vía de Madrid. Ahora ya no existe. Fue vendida la librería, el local, quiero decir, en 1985. Quedaba la de San Bernardo, hasta su traslado y su cierre hace unos pocos años.
Contemplé maravillado, perplejo un libro "El materialismo de Spinoza", Revista de Occidente, Madrid, 1974. Su autor era Vidal I Peña, un discípulo de Gustavo Bueno, pero eso lo averigüé posteriormente. Compré el libro y comencé a leerlo: Aparecían dos términos: Gustavo Bueno y "Ensayos materialistas". Pregunté por Bueno y los Ensayos y decidí comprar los Ensayos materialistas. Leí el libro de Peña y los Ensayos y así en 1980 ya sabía algo del materialismo filosófico. Debo saber que en la UCM nadie sabía nada del asunto de Bueno y del materialismo filosófico, al menos yo en mi curso. Juan Bautista Fuentes Ortega sabía también algo del asunto.
A partir de 1981 adquirí Etnología y utopía y El papel de la filosofía en el conjunto del saber. En 1985 había leído ya varios libros de Bueno y algún que otro número del Basilisco. Fue entonces cuando conocí a Gustavo Bueno cuando presentó en Madrid su libro El animal divino. Me lo presentó Eloy Terrón en el Ateneo de Madrid. También estaba allí Juan Bautista Fuentes Ortega. Así fue como conocí a Gustavo Bueno personalmente y previamente sus obras mediante.

El materialismo filosófico de Gustavo Bueno. Introducción 1,

El materialismo filosófico de Gustavo Bueno es una filosofía escrita y pensada enteramente en español y que llega ya una trayectoria temporal que arranca en los años 1960 y cuya influencia en el mundo resulta ser cada vez mayor. Gustavo Bueno, nacido en Santo Domingo de la Calzada en 1924 está aún vivo. Es de esperar todavía la aparición de más obras todavía en lo que le quede de vida. Es una filosofía reciente, contemporánea, del presente y para el presente. Es una filosofía sumamente original puesto que repiensa todos los temas de la filosofía tradicional, en particular la ontología y la gnoseología.
Para empezar, la filosofía es un saber de segundo grado. Presupone la existencia de otros saberes previos a ella que le sirven de objetos para reflexionar sobre ellos. La filosofía es como la Lechuza de Minerva, Hegel dixit, que levanta su vuelo al atardecer. La filosofía no pretende conocer la realidad. El conocimiento proviene de la experiencia, de la praxis, de las ciencias. La filosofía no por ello, sin embargo, resulta ser un saber adjetivo, sino que más bien diríamos que es un saber sustantivo. La filosofía es el taller de las Ideas. Las Ideas son conceptos categoriales o mundanos que en un determinado momento rebasan su campo específico para invadir otras áreas colindantes y adquieren así un significado trascendental. Las Ideas son los hilos de la urdimbre del mundo. El tema o trabajo o tarea de la filosofía es la relación, la exploración de tal relación entre las Ideas y las categorías. La categoría es un concepto científico que define el campo material de objetos de cada ciencia. Hay tantas categorías como ciencias. Así, no hay una deducción trascendental de las categorías como ocurría en Kant, sino más bien una deducción empírica de las categorías a partir del hecho o faktum de las ciencias realmente existentes, que han constituido históricamente a partir de las técnicas y han establecido un cierre categorial.
Las Ideas forman parte de M3, el tercer género de materialidad y tienen establecida una conexión objetiva por encima de la conciencia y voluntad de los filósofos. Esto procede, claro está, de Platón, el fundador de la filosofía académica con su segunda navegación de la filosofía. Hay un orden eidético objetivo, una arquitectónica de la razón. Las Ideas tienen conexiones y desconexiones objetivas, una urdimbre con cabos sueltos, una symploké o epallaxis o entretejimiento que la filosofía debe explorar y recorrer. Este orden no significa que sea un orden absoluto, eterno, total de la realidad entera. Es un orden parcial. No existe el cosmos, por lo tanto, plantearse cuál es el origen del cosmos no deja de ser una reviviscencia en nuestros días de la metafísica tradicional idealista, valga la redundancia. No hay armonía cósmica universal. Precisamente el monismo equivale a la hipostatización de la Idea de orden, de unidad. El monismo, como ya vio Platón en el Sofista 251-253, es dogmático y paraliza la posibilidad de alcanzar un discurso racional. Si todo está unido con todo, no podemos conocer nada. Nada puede ser dicho. Tampoco el extremo contrario, el nihilismo o atomismo es deseable. Ambas vías son intransitables desde el materialismo. Platón nos dice que lo correcto es sostener la symploké de los tres géneros de materialidad. La realidad, pues, está en symploké. Las partes del mundo, codeterminadas entre sí están como las letras de un idioma. Hay pués conexiones y desconexiones. La razón filosófica es una razón que se mueve entre dos aguas, el monismo y el nihilismo.
La razón filosófica es solidaria del materialismo. Toda filosofía es materialista. Sin embargo, esta afirmación hecha en 1972 es rectificada en 1995: hay filosofías idealistas que son racionales y razonables. Puede haber filosofías idealistas. Conviene hacer una enérgica reinterpretación de la historia de la filosofía desde la perspectiva del materialismo filosófico.
La filosofía es un saber crítico, racional. También las ciencias son racionales y críticas, pero su racionalidad crítica desfallece a la hora de pensar sus propios fundamentos y su significado. En cuestiones trascendentales los científicos casi siempre incurren en el positivismo, la filosofía espontánea de los científicos o en el fundamentalismo científico, ideología tan poderosa en nuestro presente. La filosofía es necesaria como saber de segundo grado, para, como decía Platón, remontarse a las hipótesis y superarlas en dirección hacia un saber anhipotético, las Ideas trascendentales. El problema de la verdad por ejemplo, no es un problema científico, sino trascendental, filosófico.
La filosofía es una praxis que reflexiona sobre las prácticas humanas y tiene una doble dimensión teórica y práctica que son ineludibles e inseparables entre sí.
Si las Ideas forman un orden objetivo, eidético, cabe la posibilidad de concebir una gramática lógica de las Ideas, una geometría de las Ideas mediante el doble y circular movimiento del regressus de los fenómenos hacia las Ideas y progressus de las Ideas a las configuraciones fenoménicas y categoriales. Vale decir que hay una destrucción seguida de una construcción.

martes, 18 de junio de 2013

Socialdemocracia

La palabra socialismo tiene un origen francés y apareció en revistas y periódicos de Francia allá por la década de 1830 y se refería a un control del Estado y de la economía capitalistas por parte de toda la sociedad entera considerada ella misma como la propietaria y la gestora del Estado y de la sociedad. Propiamente hablando, como todo hombre es social, todo hombre es socialista incluso los hombres que vivieron antes de 1830 y los hombres que viviendo posteriormente a 1830 no se confesaban socialistas. Es que socialismo se dice de muchas maneras. Ha habido una usurpación del término socialismo en favor de determinadas ideas políticas, económicas y sociales. El socialismo más fuerte del siglo XIX y XX ha resultado ser el marxista, el socialismo científico. en 1869 se fundó el partido socialdemócrata alemán. El socialismo alemán tanto reformista como comunista y revolucionario resultó a la postre ser el más poderoso de Europa. Por lo tanto, fue el más influyente en los restantes partidos socialistas marxistas y comunistas. La socialdemocracia era revolucionaria y estaba inspirada en su praxis política y social por el marxismo o materialismo histórico de Marx y Engels. Sin embargo, pronto ocurrió que las predicciones de Marx fracasaron, fallaron, la economía política marxista demostró su falsedad y ello fue de manera temprana: hacia 1900. En la década de 1890 aparecieron las posiciones revisionistas, reformistas en el seno de los partidos obreros europeos. Ya no querían una toma revolucionaria y violenta del poder político, con que hubiera democracia burguesa y reformas sociales y económicas al servicio del bienestar del pueblo, consideraban que era suficiente. Eran evolucionistas. La propia evolución interna, inmanente del sistema capitalista llevaría ineluctablemente al socialismo sin necesidad de una acción política revolucionaria. La socialdemocracia era así conformista, fatalista y cómoda: todo estaba resuelto: el destino del capitalismo conducía necesariamente en su propio desenvolvimiento interno al socialismo y sin necesidad de fomentar la conflictividad social ni la lucha de clases. La democracia burguesa avanzada con las oportunas reformas era suficiente. Las ideas socialdemócratas se impusieron en Europa Occidental después de 1945. Los Estados del Bienestar descansaban en el consenso socialdemócrata entre liberales, conservadores, democristianos y socialdemócratas. La socialdemocracia murió de éxito al difuminarse su ideario entre todos los partidos que aceptaban sus ideas y las ejecutaban.
La decadencia de la socialdemocracia se acentuó notablemente después de 1989. Ya el marxismo no era más que un clásico más de la filosofía occidental. Ya no era un programa político ni económico ni social. Comunistas primero y socialdemócratas después perdieron su referente y tuvieron que inventar a toda prisa nuevas ideas o ideicas o programas improvisados con los detritus del lumpemproletariado occidental ocioso: maricas, lesbianas, bisexuales, transexuales, ecologistas, feministas, animalistas, pacifistas, etc. Ya no había proletariado ni clase obrera universal. Ya sólo había grupúsculos marginales que eran la fuente de donde manaban las ideas de la socialdemocracia y del comunismo tardío. La socialdemocracia sólo se preocupaba de las minorías marginales, lo mismo hacían los izquierdistas comunistas o sus herederos. La clase obrera era un conjunto de grupos sociales acomodados en el Estado del Bienestar y eran liberales, conservadores y de orden y la socialdemocracia y los postcomunistas nada tenían que ofrecerles.
Así ha acabado la socialdemocracia en una corrupción ideológica que busca liquidar la sociedad burguesa desde un punto de vista ético y moral atacando las instituciones sociales: matrimonio, familia, etc. y cargando de impuestos y tasas ecologistas y llenando de leyes relativistas y protectoras de animales, plantas y favoreciendo el aborto y las políticas antinatalistas y de inmigración para destruir la conciencia nacional y patriótica en busca de una sociedad cosmopolita tolerante, democrática y relativista.

viernes, 26 de abril de 2013

Perroflautismo

El perroflautismo es la enfermedad senil del progresismo. Tras un secular proceso de degradación de la ideología progresista derivada de la socialdemocracia, se culmina en una infantilización radical del pensamiento progresista y de sus tópicos ideológicos principales, añadiéndose nuevos tópicos más que nada por oportunismo tontorrón de descerebrado político radical. Una vez que la socialdemocracia no tiene nada que ofrecer al vulgo puesto que los liberales y democristianos y conservadores aceptan tener al vulgo complacido y contento, la socialdemocracia se ve obligada a huir hacia adelante en busca de nuevos tópicos que nutran su nihilismo ideológico. El progresismo asume así el mariconismo, el tortillerismo, la perspectiva feminista de género, el amor a los inmigrantes y a los extranjeros, el cosmopolitismo, el europeísmo, la islamofilia, el pacifismo, el animalismo, el ecologismo, el indigenismo y todo tipo de parafilias ideológicas al alcance del consumidor, el burgués biempensante, último hombre, pulgón inextinguible de nuestros días. Algunos seres defectuosos progresistas llegan incluso a creer que necesitan más democracia y que necesitamos más democracia aún, no contentos con la degradación democrática conseguida en las opulentas sociedades plutocráticas democráticas occidentales. Creen que los vicios de la democracia se curan con más democracia aún y entonces deciden lanzarse a la calle y vivir como cínicos. Surge entonces el perroflautismo. Aman los perros y llevan una flauta y además, les gusta acampar en la calle y luchar en las calles contra la derecha y contra la policía. Hablan de democracia y no saben qué coño es eso, porque si lo supieran, se darían cuenta de la vacuidad de sus planteamientos políticos. El perroflauta, dirigido por un perroflautista, sirve al final de fuerza de choque de la corrupta y decadente socialdemocracia. Por ahora el perroflautismo no ha conseguido nada relevante aún políticamente hablando. Carecen de fuerza electoral y social y así no se va a ninguna parte. Son irrelevantes. Son folklorismo posmoderno y poscomunista de la burguesía progresista filistea y decadente.

sábado, 26 de enero de 2013

Sobre el porvenir de nuestros establecimientos educativos

Desde 1970 con la Ley General de Educación, la Ley Villar Palasí las ideas modernas y disolventes entraron en la educación española. La educación en España siempre había sido buena, exigente, excelente, selectiva, competitiva. Surgió la idea de que había que instruir a todo el mundo y claro, había que facilitarle las cosas al vulgo. Aprender sin esfuerzo y con alegría era un poco lo que se perseguía. Muchos hombres que sepan algo, aunque sea poco, que unos cuantos que sepan muchísimo y los demás poco o muy poco. Llegaron los socialdemócratas progresistas, vulgo, socialfascistas y el proceso se acentuó mas aún. Miles de profesores progresistas entraron en los institutos, los tomaron y comenzaron a estafar al vulgo. Al vulgo se buscó modelarlo a imagen y semejanza del hombre nuevo del PSOE. Poca ciencia y mucha doctrina progresista. Todos los valores del PSOE fueron inculcados en las masas. El homo democraticus estaba siendo construido, un hombre necesariamente iletrado, claro está, pero contento con ser progresista. En 1990 se inventa la LOGSE, su doctrina era: Adoctrinar ideológicamente a los alumnos en el perfil del homo democraticus y que fueran unas perfectas bestias de carga útiles para la industria. Esto fue la demolición del bachillerato. Asignaturas comodín para no hacer nada y aprobar sin esfuerzo y si no, para eso estaban las juntas de evaluación, para aprobar a la masa y encima según las simpatías que suscitara entre determinados profesores buenos y benéficos con los alumnos inútiles, incompetentes e inmorales. También estaba la Inspección Educativa para presionar en favor de la prevaricación al por mayor y al por menor, individualizadamente.  Colonización educativa jurídica, bobadas como la comprensividad. Toda la basura roussoniana en estado puro y a calzón quitado. El daño que se ha hecho al pueblo ha sido inmenso. Un sistema educativo carísimo, ineficaz, ineficiente y todo ello para enseñar la nada, el puro filisteísmo, el puro nihilismo. Una enseñanza para fomentar el resentimiento y la nadería. Nunca se gastó tanto en engañar a tanta gente y para no enseñar nada.
El desprecio de la excelencia, del elitismo intelectual es la base del ideario progresista en materia de enseñanza. PSOE e IU han sido así los peores enemigos del pueblo, de la igualdad, de los servicios públicos, de la verdad, de la decencia. El PP luego tras de algunos años fue asimilando el veneno progresista y se convirtió en un partido liberal progresista que incidía más en el mercado, la propiedad privada y las majaderías liberales pero aceptaba la concepción del mundo progresista en materia de educación, democracia y otras lindezas. Ahora se trataba de construir el homo democraticus también pero con toques liberales y empresariales. El PSOE e IU, su monaguillo y tonto útil necesario liquidaron y dejaron en ruinas el bachillerato y ahora el PP, con Wert, un progresista del Grupo PRISA prosiguen la tarea demoledora y pretenden hacer una educación embrutecedora y nihilista pero sin gastar ni un duro. Quieren que el analfabetismo se fomente gratuitamente. El PSOE liquidó el contenido y el PP viene ahora a liquidar el continente. De eso se trata. Puesto que la enseñanza no enseña nada, nada hay que gastar entonces.
¿Qué nos depara el futuro? La privatización en el sentido de que la enseñanza privada tomará el lugar de la pública para enseñar algo, un poco. Tampoco crean que va a ser maravilloso. La enseñanza privada tampoco busca la excelencia. Ha asimilado el ideario progresista. Sólo tiene más disciplina y más medios. Eso es todo. La enseñanza pública será el refugio de los pobres, los tontos y los inmigrantes. Ese es el destino que aguarda al pueblo: verse obligado a pagar dinero para recibir una educación elemental porque si no ni siquiera recibirá educación, sino estabulación gratuita. Este es el resultado del progresismo en Educación en España desde 1970, la corrupción en la enseñanza es paralela a la corrupción generada por el Régimen de 1978. Nada de qué extrañarse. NO hay que hacerse ilusiones. Todo seguirá igual.