Soy español, soy patriótico, soy republicano, soy nacionalista, soy hispanohablante y no soy dialectal. Adelanto todos estos predicados para dejar clara mi posición y mi coherencia interna ideológica. Quiero decir que soy un nacionalista español y sin fisuras, sin atajos ni rodeos ni subterfugios y sin complejos, de manera abierta y rotunda.
La Nación Política Española está por encima del Régimen de 1978 igual que está por encima de cualquier otra consideración. Es el primum absolutum del que hay que partir a la hora de hacer política y de pensar los asuntos de Estado. El Régimen es una mera forma política que se da la Nación a sí misma, pero siempre está subordinado al bien de la Patria. El régimen político en el fondo, es accidental, contingente, transitorio. Tiene fecha de caducidad dependiente del grado de eutaxia política conseguido por las realizaciones materiales al servicio del bienestar del pueblo y de la tranquilidad pública.
La unidad indivisible de la Nación es un principio fundamental del derecho político de todos los tiempos. Ningún Estado admitirá voluntariamente la secesión, el desmembramiento, la aniquilación de sí mismo salvo por la fuerza. Noruega se separó de Suecia en 1905 por el riesgo de que estallara una guerra. Chequia y Eslovaquia se separaron en 1993 por las exageradas exigencias eslovacas. La URSS estalló en 1992 Por la dejadez de Boris Yeltsin y por la debilidad del Estado.
España, en principio, no debiera consentir voluntariamente la secesión de ninguna de sus regiones integrantes. Debería usar la fuerza conveniente y necesaria para yugular la secesión. Sin embargo, no tiene sentido utilizar la fuerza, cuando el Régimen de 1978 ha estado alentando procesos secesionistas de separación de las regiones españolas con el llamado Estado de las Autonomías: banderas, himnos, parlamentos autónomos, autonomía política, legislativa, amplísimas competencias, conciertos económicos en Vascongadas y en Navarra, imposición obligatoria de los dialectos en Galicia, Valencia, Baleares, Navarra, Vascongadas, Cataluña....Esto ha supuesto la liquidación de la ciudadanía española. No tiene sentido fomentar esto y luego escandalizarse por la secesión de Cataluña, región parásita donde las haya. Los catalanes deliberadamente han hecho todo lo posible por injuriar a España, sus símbolos, todo lo que recordara a España, su lengua, su historia. Han querido discriminar por la lengua, desobedecer las leyes, exigir más dinero y más privilegios. Es hora de un referéndum en el que se plantee a los españoles de bien si conviene que Cataluña que por el dialecto no tiene nada que ver con España si le conviene a España seguir soportando esta situación de desafección progresiva y permanente de Cataluña. Si Cataluña quiere no ser España, que se vaya y que se rompan todos los vínculos políticos y económicos si ello fuera necesario y si los Catalanes quieren ser españoles, que lo sean como los de Guadalajara, Teruel, Cuenca, Soria, en absoluta igualdad y asumiendo la lengua española y renunciando a imponer el dialecto y a discriminar a los no dialectales, asumiendo la oficialidad de la lengua española. Si los catalanes no aceptaran estas condiciones, bien estaría la secesión. No necesitamos una región que odie a España y que quiera vivir al margen de España pero pagando España los gastos. No necesitamos parasitismo.
Necesitamos una España en la que la única lengua oficial sea el español. Necesitamos un Estado centralizado y unitario y en el que los partidos secesionistas estén prohibidos por ley. Necesitamos acabar con el Régimen de 1978 que impide todo esto que aquí se está proponiendo y que defiende aquellas infamias e iniquidades que aquí se vienen denunciando. Necesitamos una Nación normal, unida y sin privilegios, una república.
martes, 23 de octubre de 2012
Día Nacional Perrofláutico
Día Nacional Perrofláutico parece ser el día de hoy. Hoy se ha convocado una jornada de lucha perrofláutica antisistema y antirrégimen. No seré yo tan estúpido de salir a defender un régimen corrupto, antinacional y antiespañol como es el Régimen de 1978. Tampoco pretendo salir a hacer apología de la estupidez infantil Alicia de los perroflautas, verdaderos seres inferiores que no saben nada de nada. Su ignorancia supina les descalifica plenamente. No saben nada y si no saben nada no saben analizar políticamente la realidad del presente ni concebir un proyecto político mínimamente serio y realizable y viable. No saben filosofía. No saben ciencias políticas. Cuando ya hace meses estuvieron haciendo estupideces en la Puerta del Sol demostraron lo que daban de sí en la teoría. Son los paquirrines de la teoría. Son filodoxos y analfabetos autosatisfechos. Nada bueno ni relevante que esperar de ellos pues.
De todos modos, la clase política del Régimen de 1978 ha sufrido un intenso y acelerado proceso de degeneración moral y política desde aproximadamente el año 2004. Los atentados del 11 de marzo de 2004 envilecieron de manera definitiva e irreversible a los componentes de la clase política del Régimen. Todos decidieron ocultar la verdad de aquel atentado monstruoso, un verdadero golpe de Estado que precipitó al Régimen por la pendiente de la autodestrucción. La recesión económica que dura ya desde 2007 ha pillado a España con una crisis constitucional y política muy seria que la clase política del Régimen se obstina en ocultar y minimizar y por lo demás no parece que tengan la más mínima intención de reformar al Régimen ni de rectificar. El Régimen de 1978 es irreformable. Han cerrado filas y esperan si ello fuera necesario, la ekpirosis. Están dispuestos a morir o perecer con el régimen del que viven y al que sostienen y en el que creen a pies juntillas, sumidos en la estupidez democrática derivada de la ideología fundamentalista democrática que profesan todos ellos sin excepciones. Confían acaso tal vez en que el Régimen sobreviva a duras penas a costa del bienestar del pueblo y del desmembramiento de la Nación Política Española justificando tal desmembramiento en razones pacifistas y democráticas, pretendiendo evitar la violencia como algo antijurídico y que no va con los tiempos actuales.
De todos modos, la clase política del Régimen de 1978 ha sufrido un intenso y acelerado proceso de degeneración moral y política desde aproximadamente el año 2004. Los atentados del 11 de marzo de 2004 envilecieron de manera definitiva e irreversible a los componentes de la clase política del Régimen. Todos decidieron ocultar la verdad de aquel atentado monstruoso, un verdadero golpe de Estado que precipitó al Régimen por la pendiente de la autodestrucción. La recesión económica que dura ya desde 2007 ha pillado a España con una crisis constitucional y política muy seria que la clase política del Régimen se obstina en ocultar y minimizar y por lo demás no parece que tengan la más mínima intención de reformar al Régimen ni de rectificar. El Régimen de 1978 es irreformable. Han cerrado filas y esperan si ello fuera necesario, la ekpirosis. Están dispuestos a morir o perecer con el régimen del que viven y al que sostienen y en el que creen a pies juntillas, sumidos en la estupidez democrática derivada de la ideología fundamentalista democrática que profesan todos ellos sin excepciones. Confían acaso tal vez en que el Régimen sobreviva a duras penas a costa del bienestar del pueblo y del desmembramiento de la Nación Política Española justificando tal desmembramiento en razones pacifistas y democráticas, pretendiendo evitar la violencia como algo antijurídico y que no va con los tiempos actuales.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Son cosas que pasan
Una multitud perrofláutica ha intentado rodear al Congreso de los Diputados español y en parte lo ha conseguido. Luego ha habido lucha callejera entre los perroflautas y la policía y ésta ha vencido por su disciplina, su fortaleza y su unidad de mando frente al vulgo desordenado e ignaro. Desordenado porque no obedece a un plan unitario de acción, ignaro porque no sabe nada de doctrina política ni tiene proyecto político coherente y viable alguno. Los balbuceos democráticos no sirven para construir un Estado, que forzosamente ha de contener elementos no democráticos necesarios para lograr su eutaxia política.
El policía es un ser superior. El vulgo es un ser inferior. El poder y la violencia van de la policía al vulgo para disciplinarlo y reducirlo al orden y a la obediencia. Ha vencido de nuevo la policía del Régimen. El Régimen prosigue con su putrefacción habitual y con su círculo de infamias y cúmulo de vilezas y despropósitos. El pueblo no tiene aún la fuerza. Tiene que fortalecerse en la lucha callejera y en el dolor y en la paciencia y el sufrimiento y el trabajo de lo negativo. Sólo así podrá hacerse eficaz en la lucha y en el combate frente al Estado y a la clase política del Régimen.
No apoyo al vulgo, pero tampoco apoyo al Régimen de 1978, que quede claro eso. Contemplo como un espectador desesperanzado las luchas callejeras mientras España se va derrumbando a trozos de manera acelerada y la clase política por mor de su progresismo, democratismo y europeísmo deja que todo siga su curso sin intervenir en absoluto.
De esta situación sólo nos puede salvar un hombre superior providencial con el apoyo entusiasta del vulgo y de las fuerzas armadas y policiales. Dentro del Régimen sólo hay escoria política y éste es incapaz de autorreformarse. Nuestro potencial salvador si es que existe, vendrá de fuera del Régimen.
El policía es un ser superior. El vulgo es un ser inferior. El poder y la violencia van de la policía al vulgo para disciplinarlo y reducirlo al orden y a la obediencia. Ha vencido de nuevo la policía del Régimen. El Régimen prosigue con su putrefacción habitual y con su círculo de infamias y cúmulo de vilezas y despropósitos. El pueblo no tiene aún la fuerza. Tiene que fortalecerse en la lucha callejera y en el dolor y en la paciencia y el sufrimiento y el trabajo de lo negativo. Sólo así podrá hacerse eficaz en la lucha y en el combate frente al Estado y a la clase política del Régimen.
No apoyo al vulgo, pero tampoco apoyo al Régimen de 1978, que quede claro eso. Contemplo como un espectador desesperanzado las luchas callejeras mientras España se va derrumbando a trozos de manera acelerada y la clase política por mor de su progresismo, democratismo y europeísmo deja que todo siga su curso sin intervenir en absoluto.
De esta situación sólo nos puede salvar un hombre superior providencial con el apoyo entusiasta del vulgo y de las fuerzas armadas y policiales. Dentro del Régimen sólo hay escoria política y éste es incapaz de autorreformarse. Nuestro potencial salvador si es que existe, vendrá de fuera del Régimen.
martes, 18 de septiembre de 2012
Esperanza Aguirre
Soy liberal y por eso me siento cercano a Esperanza Aguirre, pero soy patriota y nacionalista español republicano y de orden y ahí me siento lejano de Esperanza Aguirre. Ella comenzó una gestión brillante y socialdemócrata, pero poco a poco se fue imponiendo en su gestión la idea de la privatización de los servicios públicos, la doctrina del anarquismo liberal, que me parece aberrante e infantil: creer que el mercado y la sociedad civil descansan sobre sí mismos y que pueden prescindir de la coacción y de la dirección por parte del Estado. Decidió ahorrar en la sanidad y en la enseñanza y así comenzó un proceso privatizador progresivo y creciente. Esto la llevó a enfrentarse con las poderosas burocracias sindicales antaño, que yo creo que ya no son nada ni nadie. Ha hecho grandes cosas: sus obras públicas, su fomento del despliegue y formidable desarrollo de las fuerzas productivas en Madrid, su mayor sentido patriótico que en el resto del PP, putrefacto y vendido al progresismo y al separatismo, ha hecho que de vez en cuando sintiera admiración por ella. Sus críticas al progresismo me han gustado muchas veces. Sin embargo, no puedo tragar con ella con sus subvenciones a la enseñanza privada y a la sanidad privada y su decidido apoyo a los negocios privados con fondos públicos. Por ahí yo no trago, ni tampoco con el deterioro de la enseñanza promovido e impulsado por ella con la estúpida educación bilingüe y con el aumento de alumnos por aula y el aumento de horas de trabajo de los profesores a cambio de menor salario. El balance de Esperanza Aguirre es agridulce. Pudo haber sido mejor. Fue mejor que el resto del PP. Tenía las taras de los liberales anarquizantes, sin ninguna conexión con la tradición liberal española. Tenía el fundamentalismo democrático en los huesos. Era del PP. Partido de la Puta Pena. Todo eso lastraba su acción política y su ideología. Ahora, que descanse y que sobreviva y disfrute de las sensaciones agradables.
viernes, 22 de junio de 2012
Heimarmene
Heimarmene es el destino o fatum para los griegos, particularmente para los estoicos. Esto significa que ocurrió lo que tenía que ocurrir, ocurre lo que tiene que ocurrir y ocurrirá lo que tenga que ocurrir. Las cosas son así como son y están bien por la decisión y sabia resolución de la divina providencia y el sabio debe saber poner en conexión su débil subjetividad individual, psicológica, personal, idiográfica, con la subjetividad racional del Destino de la pronoia, de la providencia que todo lo tiene medido y calculado en su totalidad.
Tengo yo la sensación de que todo lo que pasa en España desde 1975 es el efecto de un plan providencial de la corrupta clase política española para desmantelar el Estado, la Nación, la Patria. La democracia fue el pretexto. Se desmanteló el franquismo por parte de los propios franquistas que decidieron dejar de ser franquistas y avergonzarse del franquismo. Otros franquistas se hicieron además antifranquistas y separatistas. Se constituyó un contubernio constitucional de franquistas, progresistas y separatistas para repartirse el Estado en una suerte de pacto de no agresión mutua, que no ha sido cumplido.
Los que han vencido han sido los separatistas, que han ido rapiñando una ración cada vez mayor de Estado y de España para conseguir su aniquilación. Era sólo cuestión de tiempo la liquidación de España según sus planes a largo plazo y parece que ya estamos al final del camino: los franquistas se han extinguido y el PP no guarda relación alguna con el franquismo. Su referencia doctrinal son los EE.UU. o la corrupta socialdemocracia europea. Nada de la tradición histórica conservadora tradicional española. Los progresistas han embadurnado con sus memeces el Estado y la sociedad españoles y los separatistas han conseguido dividir en trozos separados la Nación Española. Todo está a punto para la voladura del Régimen de 1978 por parte de la clase política española.
La legalización de la ETA, las negociaciones secretas con la ETA parecen marcar el procedimiento de voladura del Régimen de 1978 con la Nación Española incluida.
Entonces, uno nota la alienidad del poder político. Es algo que viene de arriba, no de abajo. La plebe no tiene influencia alguna en todo este proceso. Se deja hacer y acepta el destino inexorable que le marca la clase política, aun cuando sea su enemiga mortal. La plebe sólo piensa con el estómago. Por eso habrá motines populares pronto en España, pero la plebe no tiene conciencia política nacional ni patriótica, como no sea con el júrgol.
Está todo previsto por el Régimen de 1978: la liquidación de España y la desorganización de las instituciones de la sociedad. Todo ello ya se ha llevado a efecto. Falta la conclusión. La salida de presos de ETA de la cárcel, de Otegui, son ya migajas que quedan por entregar. Ya está cortado el bacalao. El Régimen de 1978 putrefacto, aplaudido por sus periodistas (todos) y propagandistas, su clase política y sus intelectuales de medio pelo ha conseguido sus fines y metas prácticamente. Queda poco.
Tengo yo la sensación de que todo lo que pasa en España desde 1975 es el efecto de un plan providencial de la corrupta clase política española para desmantelar el Estado, la Nación, la Patria. La democracia fue el pretexto. Se desmanteló el franquismo por parte de los propios franquistas que decidieron dejar de ser franquistas y avergonzarse del franquismo. Otros franquistas se hicieron además antifranquistas y separatistas. Se constituyó un contubernio constitucional de franquistas, progresistas y separatistas para repartirse el Estado en una suerte de pacto de no agresión mutua, que no ha sido cumplido.
Los que han vencido han sido los separatistas, que han ido rapiñando una ración cada vez mayor de Estado y de España para conseguir su aniquilación. Era sólo cuestión de tiempo la liquidación de España según sus planes a largo plazo y parece que ya estamos al final del camino: los franquistas se han extinguido y el PP no guarda relación alguna con el franquismo. Su referencia doctrinal son los EE.UU. o la corrupta socialdemocracia europea. Nada de la tradición histórica conservadora tradicional española. Los progresistas han embadurnado con sus memeces el Estado y la sociedad españoles y los separatistas han conseguido dividir en trozos separados la Nación Española. Todo está a punto para la voladura del Régimen de 1978 por parte de la clase política española.
La legalización de la ETA, las negociaciones secretas con la ETA parecen marcar el procedimiento de voladura del Régimen de 1978 con la Nación Española incluida.
Entonces, uno nota la alienidad del poder político. Es algo que viene de arriba, no de abajo. La plebe no tiene influencia alguna en todo este proceso. Se deja hacer y acepta el destino inexorable que le marca la clase política, aun cuando sea su enemiga mortal. La plebe sólo piensa con el estómago. Por eso habrá motines populares pronto en España, pero la plebe no tiene conciencia política nacional ni patriótica, como no sea con el júrgol.
Está todo previsto por el Régimen de 1978: la liquidación de España y la desorganización de las instituciones de la sociedad. Todo ello ya se ha llevado a efecto. Falta la conclusión. La salida de presos de ETA de la cárcel, de Otegui, son ya migajas que quedan por entregar. Ya está cortado el bacalao. El Régimen de 1978 putrefacto, aplaudido por sus periodistas (todos) y propagandistas, su clase política y sus intelectuales de medio pelo ha conseguido sus fines y metas prácticamente. Queda poco.
martes, 19 de junio de 2012
Arrepentimiento
Al asesino se le mata por amor. Por amor a él mismo, desdichada criatura digna de lástima y compasión y por amor a los demás, heridos y calumniados por el mero hecho de que el asesino siga aún con vida. Por eso creo que es preciso darle la razón a Joseph de Maistre al ensalzar las virtudes del verdugo y la sublimidad del verdugo. El castigo es fundamental. Si no hay castigo, no hay crimen. No pasa nada entonces.
Los terroristas separatistas vascongados de la ETA merecen la muerte por varias razones: 1. Por razón de Estado, por los arcana imperii. Todo enemigo del Estado merece la muerte. Hay que garantizar la paz pública y eso pasa por la eliminación de los terroristas etarras. El Estado es incompatible con los que quieren su destrucción. 2. Por razones éticas. El etarra es una persona de grado cero y se le mata por compasión si sufre por sus crímenes horrendos. Nosotros podemos facilitarle la muerte por suicidio o matarlo nosotros mismos por compasión. 3. Por razones morales, la sociedad tiene que matarlo al asesino etarra para no envilecerse por el relativismo moral que anida en las teorías de la reinserción y el arrepentimiento psicológico. La pena de muerte constituye un formidable valladar para evitar que nos de todo igual.
El verdadero arrepentimiento es la muerte. No puede haber arrepentimiento psicológico ni perdón. Lo hecho, hecho está y el asesino tiene que afrontar la muerte. Por eso resulta indecente organizar encuentros entre asesinos y víctimas de ellos. Ya el hecho de que sigan aún vivos los asesinos constituye un verdadero envilecimiento de la sociedad española. Si encima las víctimas se prestan a este juego de ecualización víctima=verdugo y por lo tanto de trivialización de los crímenes y asesinatos de la ETA, entonces podemos decir que la sociedad española se ha envilecido hasta extremos inimaginables hace tan sólo unos años.
Los terroristas separatistas vascongados de la ETA merecen la muerte por varias razones: 1. Por razón de Estado, por los arcana imperii. Todo enemigo del Estado merece la muerte. Hay que garantizar la paz pública y eso pasa por la eliminación de los terroristas etarras. El Estado es incompatible con los que quieren su destrucción. 2. Por razones éticas. El etarra es una persona de grado cero y se le mata por compasión si sufre por sus crímenes horrendos. Nosotros podemos facilitarle la muerte por suicidio o matarlo nosotros mismos por compasión. 3. Por razones morales, la sociedad tiene que matarlo al asesino etarra para no envilecerse por el relativismo moral que anida en las teorías de la reinserción y el arrepentimiento psicológico. La pena de muerte constituye un formidable valladar para evitar que nos de todo igual.
El verdadero arrepentimiento es la muerte. No puede haber arrepentimiento psicológico ni perdón. Lo hecho, hecho está y el asesino tiene que afrontar la muerte. Por eso resulta indecente organizar encuentros entre asesinos y víctimas de ellos. Ya el hecho de que sigan aún vivos los asesinos constituye un verdadero envilecimiento de la sociedad española. Si encima las víctimas se prestan a este juego de ecualización víctima=verdugo y por lo tanto de trivialización de los crímenes y asesinatos de la ETA, entonces podemos decir que la sociedad española se ha envilecido hasta extremos inimaginables hace tan sólo unos años.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Incertidumbre
España atraviesa una gran recesión económica agravada y combinada con una gran y grave crisis política nacional, constitucional. El Estado Español nacional está en crisis. El Régimen de 1978 ha conducido a esta situación. Por complacerle a la ETA para que se pusiera contenta y dejara las armas, aquellos franquistas reformistas, renegados, acomplejados se echaron en los brazos de los progresistas y comunistas y separatistas y configuraron una constitución a la medida de los intereses de los enemigos de España, de la antiespaña y así tenemos lo que tenemos ahora en el año 2012, la quiebra, bancarrota y disolución del Estado nacional español. Además, al final, la ETA ha conseguido sus objetivos políticos y la clase política del Régimen de 1978 parpadea y sonríe feliz y autosatisfecha por su armonismo fundamentalista democrático que desnacionaliza España en nombre de la democracia, de los derechos humanos y de la paz.
Ahora bien, cabe concebir que, cumplido el Régimen de 1978 por su propio acabamiento interno, sea éste sustituido por otro régimen político. Una vez que el Régimen de 1978 ha matado al Régimen de 1978, cabe preguntarse ¿Qué hacer? ¿Quién es el sujeto revolucionario o político capaz de instaurar otro régimen político en España o en lo que quede de España?
Por lo demás, la recesión económica bien podría llevarse por delante el actual régimen político imperante hoy en España todavía y acelerar los cambios, que no tienen por qué ser armónicos, sino caóticos e impredecibles.
Si hay algo que quepa decir para calificar la situación actual, no es otro término el adecuado sino el término de incertidumbre, caos, indeterminismo y azar. Estamos a merced del azar y de sucesos impredecibles y estocásticos. La incertidumbre domina el panorama político y económico de España. Nadie sabe qué ocurrirá en los próximos dos o tres años en España.
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